martes, 10 de febrero de 2015

El mayor roedor conocido habitó en Uruguay

Andrés Rinderknecht, uno de los científicos que trabajó en el análisis del Josephoartigasia monesi, explicó cómo se calculó la fuerza de sus dientes.


Josephoartigasia monesi es el mayor roedor conocido, que vivió hace cuatro millones de años en Sudamérica, en el territorio que hoy comprende a Uruguay.
La historia de su descubrimiento empezó en 2008, cuando Ernesto Blanco, físico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, y el paleontólogo Andrés Rinderknecht estudiaron un cráneo fósil que se encontraba en el Museo Nacional de Historia Natural. Se trataba de un hueso prehistórico de 4 millones de años que pertenecía a un roedor gigante.
"Este cráneo resultó ser una especie desconocida y el roedor más grande del mundo. Lo publicamos en 2008 en una revista inglesa e, increíblemente para nosotros, tuvo una repercusión mundial. Fue una locura", relató Rinderknecht a Montevideo Portal.
Más allá del impacto mediático, este fósil tiene una relevancia científica importante, ya que es el primer cráneo completo que se descubre de esta especie. "Desde el siglo XIX se conoce a este roedor, se habían encontrado algunas piezas pero no un cráneo tan completo y tan enorme", explicó el experto.
Luego de la primera publicación a cargo de estos científicos —que describía el cráneo, los dientes y el estimativo de cuánto pesaba—, el interés de varios grupos de investigaciones de países del primer mundo se hizo eco y fue así que el equipo Phil Cox, un inglés experto en estudiar los cráneos y aplicar una técnica llamada "elementos finitos", se comunicó con Blanco y Rinderknecht para trabajar en conjunto.
Cox utilizó un programa en el que "se agarran las estructuras biológicas y se aplican de forma computarizada fuerzas para ver qué tensiones se producen en el cráneo cuando ejerzo la fuerza de un músculo para morder".
El inglés descubrió qué tan fuerte podría haber mordido el animal y estableció en 1400 Newton la fuerza de su mordida. El Newton es una unidad de medida que equivale a la fuerza que, aplicada durante un segundo a una masa de 1 kg, incrementa su velocidad en 1 m/s.
Rinderknecht explicó que "lo interesante de la investigación es que reafirmó la hipótesis de que las paletas son muy grandes, son enormes. Tiene proporcionalmente los dientes muy grandes. Tiene paletas exageradamente desproporcionadas".
"Sabemos que el animal puede morder a 1400 Newton, pero si ves las paletas son demasiado grandes para esa fuerza de mordida. Evidentemente este bicho está sobreconstruido, es demasiado grande proporcionalmente", reafirmó.

Un experimento cuántico sugiere que el tiempo puede correr hacia atrás

Un nuevo estudio de EE.UU. sugiere que el futuro podría influir en el pasado y el presente, una evidencia que ha sido demostrada en el mundo de la mecánica cuántica.


Científicos de EE.UU. han ideado una serie de nuevos experimentos para investigar las propiedades mecánicas cuánticas de las partículas individuales, escribe 'Daily Mail'. Estas partículas no tienen un estado fijo hasta que son observadas por el científico.
El estudio encontró que el saber el futuro resultado de la partícula también cambia su estado inicial. Es decir, las partículas cambian su estado debido al conocimiento del científico, lo que sugiere que en el mundo cuántico el tiempo podría correr tanto hacia atrás como hacia delante.
Los físicos, liderados por Kater Murch de la Universidad de Washington, han comprobado la teoría con mediciones a través de dispositivos. Como resultado, establecieron que el tiempo del mundo cuántico se dirige tanto hacia atrás como hacia adelante, mientras que en el mundo clásico sólo se ejecuta hacia adelante. "No está claro por qué en el mundo real, un mundo hecho de muchas partículas, el tiempo sólo marcha hacia adelante y la entropía siempre aumenta", comentó el profesor Murch, añadiendo que este problema podría resolverse en los próximos años.

Fuente: http://actualidad.rt.com/ciencias/165922-mundo-cuantico-tiempo-atras

jueves, 5 de febrero de 2015

Los neandertales desaparecieron antes de la Península que del resto de Europa, según estudio.

De acuerdo con los datos proporcionados por el yacimiento de El Salt en la Comunidad Valenciana. Otro estudio publicado en agosto en la revista 'Nature' revelaba que los neandertales europeos pudieron desaparecer hace entre 41.000 y 39.000 años.


Un estudio del que se ha hecho eco el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC) y en el que participan investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL) ha demostrado que los neandertales (Homo neanderthalensis) pudieron desaparecer antes de la Península Ibérica que del resto de Europa, en torno a 45.000 años. Otro estudio publicado en Nature en agosto de 2014 revelaba que los neandertales europeos pudieron desaparecer hace entre 41.000 y 39.000 años, según lo demostraban los restos fósiles hallados en yacimientos situados desde el Mar Negro en Rusia hasta la costa atlántica de España. Sin embargo, en la Península Ibérica los neandertales pudieron desaparecer antes. Así lo revelan ahora los datos proporcionados por el yacimiento de El Salt en la Comunidad Valenciana. "Ambas conclusiones son complementarias y no contradictorias", afirma a Sinc Bertila Galván, autora principal del estudio, publicado en Journal of Human Evolution, e investigadora de la UDI de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua de la Universidad de La Laguna. Hasta ahora no existía ninguna datación directa en España sobre restos humanos neandertales que arrojara fechas recientes. "Las escasas existentes proporcionan dataciones previas a los 43.000 y 45.000 años en todos los casos", destaca Galván, quien apunta que abundan más las dataciones de contextos. "Aquellos que ofrecen fechas recientes se caracterizan por ser dudosos, o por tener materiales líticos muy exiguos y poco diagnósticos", observa.
El estudio de Nature plantea la fecha de 40.000 años como el momento a partir del cual "casi no hay evidencias de estos grupos humanos en el ámbito eurasiático", pero también reconoce que el proceso de desaparición "es complejo y se manifiesta de una manera regionalizada con singularidades en los distintos territorios", añade Galván, que también colaboró en aquella investigación. En este contexto, el nuevo trabajo pone en tela de juicio la perduración de los neandertales en la península ibérica más allá de los 43.000 años. Para ello, el equipo de científicos proporcionó datos que se refieren particularmente a las últimas ocupaciones en El Salt, "un contexto arqueológico muy seguro" en cuanto a la fiabilidad de los restos, afirma la científica de la ULL. La nueva cronología de la desaparición de los neandertales —que también recoge información "sólida y contrastada" de otros yacimientos de este territorio— permite hacer una lectura de tipo regional, limitada a la península ibérica; y coincide con los restos hallados en otros yacimientos españoles. "Estas nuevas fechas indican una posible desaparición de las poblaciones regionales de población neandertal hace unos 45.000 años", indica el equipo de investigación en el trabajo. 
El final gradual de los neandertales ibéricos 
El amplio registro de objetos líticos y de restos de fauna (cabras, caballos y ciervos principalmente), así como la amplia secuencia estratigráfica de El Salt, han permitido datar la desaparición de los neandertales en un yacimiento que abarca sus últimos 30.000 años de existencia. A esta nueva datación se une el hallazgo de seis dientes que pertenecieron probablemente a un adulto joven de Homo neanderthalensis y que "pudieron representar a un individuo de uno de los últimos grupos de neandertales que ocuparon el yacimiento y posiblemente la región", dicen los científicos. Los análisis con técnicas de alta resolución, que combinaron datos paleoambientales y arqueológicos, apuntan a "un progresivo debilitamiento de la población, es decir no hacia un final abrupto, sino gradual, que debió prolongarse a lo largo de varios milenios, durante los cuales los grupos humanos fueron cada vez menos numerosos", indica a Sinc Cristo Hernández, otro de los autores del trabajo e investigador en la ULL.
Esta desaparición progresiva coincidió con un cambio climático que provocó unas condiciones ambientales más frías y áridas, "lo que debió repercutir en la vida de los estas poblaciones finales", añade Hernández. Los humanos anatómicamente modernos no desempeñaron ningún papel en esta desaparición, sino que lo hizo "un importante deterioro climático, ya que la presencia de aquéllos en estas tierras fue más tardía", revela el investigador. La nueva datación apunta a un despoblamiento de este territorio entre los últimos neandertales y los primeros humanos anatómicamente modernos. Este hecho se ha manifestado arqueológicamente en un hiato sedimentario que no solo se ha hallado en El Salt, "sino también en otros yacimientos de la península ibérica", concluyen los investigadores.

Hallan momias de 1.600 años de antigüedad flotando en un canal egipcio

El Ministerio de Antigüedades de Egipto ha confirmado el descubrimiento de tres antiguos ataúdes de madera con momias que se remontan a la época greco-romana, entre el año 332 a. C. y el 395 d. C.


Los objetos fueron hallados la semana pasada flotando en el canal Nasseriya en el pueblo de Auda Basha, informa 'The Daily News Egypt'. De acuerdo con el ministro de Antigüedades de Egipto, Youssef Khalifa, las momias fueron descubiertas probablemente como resultado de una excavación ilegal realizada por residentes locales.
"Los ladrones pudieron haber soltado los sarcófagos en el canal de riego cuando sintieron que las autoridades se acercaban a ellos, o tal vez cuando se estaban acercando a un punto de control de seguridad", dijo Khalifa.
Los tres ataúdes están decorados con diseños de colores y dibujos originales cuya antigüedad se estima en 1600 años. Sin embargo, como señaló Khalifa, ninguno de los diseños contenía inscripciones ni jeroglíficos egipcios. Tras realizar investigaciones adicionales, los científicos descubrieron que únicamente dos ataúdes contenían cadáveres antiguos, mientras que el tercero estaba vacío.
Los investigadores señalan que una vez que los expertos concluyan el estudio de las momias y se haya realizado la restauración, los restos serán exhibidos en el Museo Nacional Malawi, en la ciudad de Menia.

Hallan un monje budista momificado que meditaba desde hace 200 años

Un individuo ha encontrado un monje budista en Mongolia en una sorprendente posición: se encontraba meditando. La sorpresa ha llegado cuando las investigaciones han determinado que llevaba 200 años así. ¡Menudo logro!


La comunidad científica no da crédito al hallazgo que ha encontrado un ciudadano en Mongolia. Al parecer, según explica la iglesia budista, se trata de un monje momificado que estaba meditando y que llevaba cerca de 200 años en esa posición. El sujeto que lo encontró, como arrojan algunos testigos, tenía pensado vender la pieza en el mercado negro.
La sorpresa de los expertos se produce a la hora de preguntarse cómo es posible que su estado sea tan bueno y más estando en dicha posición. Algunas voces autorizadas aseguran que las bajas temperaturas que existen en la zona favorecen el mantenimiento de la piel humana. Además, el cuerpo se encontraba envuelto en piel de ganado.
Sin embargo, la verdadera sorpresa se produjo cuando las propias autoridades de la iglesia budistas certificaron que el monje no había fallecido sino que se encontraba en una meditación profunda llamado tukdam.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Newton explicó hace tres siglos cómo las plantas se saltan «su» ley de gravedad

El naturalista dejó por escrito sus ideas sobre la circulación del agua en las plantas dos décadas antes de su famosa ley.


A Newton le conocemos por su famosa ley de la gravedad, que establece que la fuerza con que se atraen dos cuerpos es mayor cuanto mayor es su masa y menor a medida que aumenta la distancia entre ellos. Esa ecuación, una de las que cambiaron el mundo, la dio a conocer en 1687. En la mente de todos nosotros, su descubrimiento está indefectiblemente asociado con la famosa manzana que cayó del árbol y le hizo cavilar sobre la famosa ley que nos mantiene pegados al suelo.
Sin embargo, tal vez este fruto, empeñado en formar parte de historias trascendentales, sólo fuera el broche de una idea que venía gestándose ya en la mente del naturalista. Dos décadas antes de la “presentación en sociedad" de su famosa ley de gravitación universal,Newton andaba intrigado por la forma en que las plantas lograban transportar el agua desde sus raíces hasta las hojas,saltándose aparentemente la ley que después enunciaría.
Lo cuenta David Beerling, del Departamento de Ciencias Animales y Plantas de la Universidad de Sheffield (Reino Unido) en “Nature Plants”, donde se reproducen unas anotaciones del cuaderno de notas que Newton tenía en su época de estudiante, entre 1661 y 1665. Como persona muy metódica, lo que se refleja también en su caligrafía, en él dejaba por escrito sus ideas y reflexiones sobre los muchos temas que le intrigaban.
Entre esas ideas, una pretendía explicar precisamente cómo las plantas son capaces de extraer agua y nutrientes del suelo a través de las raíces y “subirla” hasta sus tallos en ausencia de un sistema de bombeo semejante al corazón de los animales.
Adelantado a su tiempo
Para solucionarlo Newton proponía como motor a la luz, que empujaría las moléculas de agua hasta los “poros” de las hojas, donde al evaporarse crearían una fuerza de succión capaz de mantener la circulación de la savia de las plantas. Esa idea se adelantó en dos siglos a la explicación aceptada actualmente. Hoy sabemos que la luz, como motor de la fotosíntesis de las plantas, es la que hace posible la transpiración, que a su vez permite el movimiento de los nutrientes y el agua desde las raíces a las hojas gracias al “sistema circulatorio” de los vegetales, ya se trate de hierbas o los árboles más altos del planeta.
En la actualidad está ampliamente aceptada la teoría que sostiene que el agua y los nutrientes son empujadados desde las raíces a las hojas, en contra de la ley de la gravedad de Newton, y se desplazan en forma de columnas continuas. El motor que las permite vencer la gravedad es la evaporación del agua que tiene lugar en las hojas. Esta teoría asume que el agua se "pega" a las paredes de las células que hacen de estructuras conductoras (xilema) y es arrastrada hacia arriba por la fuerza de la evaporación que tiene lugar en las hojas. Esta teoría conocida como tensión-cohesión, fue propuesta en 1895.
Newton incluso pensó en el proceso de crecimiento, que dedujoque se detendría cuando los conductos de la planta fuera lo suficientemente estrechos para impedir la circulación de la savia. De nuevo, una idea intuitiva que hoy se sabe que determina el tamaño máximo que pueden alcanzar los árboles.
Beerling no descarta que Newton construyera un rudimentario microscopio que le facilitara sus observaciones. Podía haber estado al tanto del hallazgo de Robert Hook, con su microscopio, sobre los poros de las plantas y su papel en la conducción de la savia. Ambos científicos de renombre universal se convirtieron con el paso de los años en enemigos acérrimos, hasta el punto de que Hooke reinvindicaba el descubrimiento de la ley de gravedad.
Por lo que demuestran estas pocas líneas de su cuaderno de estudiante,la brillante mente de Newton no pudo resistirse tampoco a los misterios que plantea el apasionante mundo de las plantas.


Fuente: http://www.abc.es/ciencia/20150203/abci-newton-circulacion-plantas-201502031917.html


¿Cuál es la finalidad del observatorio espacial de la Iglesia católica?

Las montañas de Arizona, EE.UU., son conocidas por el gran número de observatorios espaciales que albergan. No obstante, uno de ellos no deja de crear polémica por su personal religioso, teniendo en cuenta además el estereotipo de que los mejores astrónomos son ateos.


Se trata del Observatorio Vaticano, que se trasladó a Tucson, estado de Arizona (EE.UU.), en 1981, cuando la calidad del aire en Italia se deterioró tanto que las investigaciones de alta calidad del cielo se hicieron imposibles.
Los sacerdotes especializados en astronomía que trabajan en la institución señalan que investigar el universo los ayuda a "conectarse con el creador". "No, no estamos haciendo nada extraño. Estamos haciendo ciencia de verdad, no estamos buscando extraterrestres para evangelizar", explica el padre Paul Gabor, subdirector del Observatorio, a la cadena BBC.
Sin embargo, los escépticos no se fían de la misión de la Iglesia católica ya que, aseguran, buenos científicos no podrían formar parte de esta institución dado que en su mayoria son ateos. "Incluso desde un punto de vista intelectual, la ciencia y los principios de las religiones organizadas del mundo son completamente incompatibles. Lo llevan siendo cientos de años", destaca el físico Lawrence Krauss.
Los astrónomos del Observatorio de la Santa Sede, por su parte, rechazan estas críticas asegurando que los límites entre la ciencia y la religión son inexistentes. "Creo que la gente que se hace las grandes preguntas sobre la fe también está interesada en la astronomía porque se está haciendo preguntas muy fundamentales", dice el director del Observatorio Steward de la Universidad de Arizona, que colabora con el Observatorio Vaticano, Buell Jannuzi.